A medida que la expansión económica entra en su quinto año, es un ejercicio útil estudiar los factores únicos de este ciclo en relación con los ciclos anteriores. Si bien el gobierno ha contrarrestado la mayoría de las recesiones con una respuesta oportuna de estímulo fiscal y monetario, la cantidad de estímulos proporcionados en respuesta a la pandemia en 2020 y 2021 no tuvo precedentes. El aumento de la liquidez proporcionada por el gobierno se tradujo en un aumento espectacular de los precios de los activos, liderado por la renta variable mundial, los bonos corporativos con grado especulativo, el oro y las criptomonedas. La magnitud de las interrupciones en la fuerza laboral durante los últimos cuatro años de recuperación económica no tiene precedentes.
El ciclo presupuestario federal actual se desvía enormemente de la norma: el déficit tocó fondo al principio de la expansión (2022) con el 3,7% del PIB y se ha mantenido al alza en los últimos años, situándose actualmente en el 7,2% del PIB, un récord histórico para una economía con pleno empleo. La naturaleza única del ciclo económico actual tiene enormes implicaciones para la inversión, la más importante de las cuales es que la expansión actual podría prolongarse durante más tiempo del que generalmente perciben los mercados financieros... LEER MÁS
